lunes, 24 de octubre de 2016

Lunes 11.08 am

Siendo lunes, me encuentro lidiando con el comienzo de la semana con un sutil dolor de cabeza (producto de un casamiento en donde no pare de comer, y de una hamburguesa sospechosa del personal fest que fue pura gula), pero con la moral bien arriba (?.

En el Google conviven los mails laborales, documentos embolantes, y alrededor de nueve pestañas en donde se combinan las películas de John Waters (tengo un  nuevo fetiche: los drag queens y su historia), e información de Tailandia para prepararme mentalmente a febrero. Debo decir que sirve mucho para los momentos de bajón y de pensamientos de mierda relacionados a ustedes-ya-saben. Pienso en _ _ _ _ _ _  y me pongo a googlear de Tailandia y sus fiestas clandestinas (aparte de sus templos y cosas sagradas), y al cabo que después se me pasa. Queseyo, recursos constructivos de una mente frágil en desarrollo.

Va a estar bueno ir al Asia, un destino que nunca  se me había pasado por la mente, esta vez sin  novio ni amor, sino con una amiga (algo que perdure y que pueda recordar al menos unos años). Otro continente, y también diría otro mundo adentro de nuestro globo terraqueo. A veces cuesta imaginarse la cantidad de culturas que habitan en el planeta, y estoy lista para poder conocerlas.La paja es un poco el vuelo, alrededor de 30 horas en los aires, peeeero buena ajo y agua,

 Igual, necesito que el año se termine, seria como una confirmación formal del destino que me diga finalmente:  "Lucia, ya esta, pasá de pagina definitivamente, es hora". Lo estoy sintiendo cada vez mas, se acerca el momento. Yo medio que me niego, porque tengo unos temitas zarpados con el crecer y el decir adios a ciertas cosas, si bien me ví obligada a despedir  muchisimos temas, como que en mi cabeza siguen vivas.
Yo siento muchas veces que mi abuelo no se murió, que A. sigue conmigo, pero más que nada en mi mente. Como que todo esto sigue siendo un sueño muy pesado para mi, un asunto que no me deja levitar del todo, que me amarra con esposas invisibles. Lentamente me voy despertando, a la cruda realidad y al hecho de que por primera vez, debo trabajar mi felicidad, debo trabajar para ser feliz y para darme cuenta de que ya nada importa si yo no comienzo por mi. Las cosas que yo quiero no van a volver mas a mi, definitivamente A, no va a volver conmigo, mi abuelo va a seguir muerto, y la infancia que añoro que vuelva es parte del inconsciente colectivo. No me queda nada mas que el aqui y el ahora, el hecho de estar escribiendo este post larguisimo y embolante, que en media hora me voy a mi casa y de que tengo 25 años y todavia sigo siendo medianamente joven y no se que otras cosas mejores me esperan por delante.

Se me hizo muy largo todo esto, pero a lo que voy es que ya empece a sentir el llamado interior  mágico (o alucinogeno) de que es hora. De que todo va a empezar a estar bien, y a acomodarse. De que no debo de tener miedo, porque todo esta hecho para una evolución natural de la existencia. Y de que mas bajo ya no puedo seguir cayendo.



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